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1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte. Continue leyendo Mandamientos de Gurdjieff
Oh, Gran Espíritu
Cuya voz escucho en el viento,
Y cuyo aliento da vida a todo el mundo
¡Escúchame!
Soy pequeño y débil.
Necesito tu fuerza y sabiduría.
Déjame caminar en la Belleza y haz que mis ojos
Contemplen cada roja y púrpura puesta de sol.
Haz que mis manos respeten las cosas que has hecho,
Y que mis oídos se agudicen para escuchar tu voz.
Hazme sabio para que pueda comprender
Las cosas que puedas enseñarme.
Déjame aprender las lecciones que has escondido
En cada hoja y en cada roca.
Busco la fuerza no para ser más grande que mi hermano,
Sino para luchar contra mi más grande enemigo,
Yo mismo.
Haz que siempre esté listo para venir a ti
Con las manos limpias y los ojos abiertos,
Para que cuando la vida se apague, con una puesta de sol,
Mi espíritu pueda venir a ti sin avergonzarte.
En los días de mi más remota antigüedad, cuando el temblor primero del habla llegó a mis labios, subí a la montaña santa y hablé a Dios, diciéndole:
–Amo, soy tu esclavo. Tu oculta voluntad es mi ley, y te obedeceré por siempre jamás.
Pero Dios no me contestó, y pasó de largo como una potente borrasca.
Y mil años después volví a subir a la montaña santa, y volví a hablar a Dios, diciéndole:
–Creador mío, soy tu criatura. Me hiciste de barro, y te debo todo cuanto soy.
Y Dios no contestó; pasó de largo como mil alas en presuroso vuelo.
Y mil años después volví a escalar la montaña santa, y hablé a Dios nuevamente, diciéndole:
–Padre, soy tu hijo. Tu piedad y tu amor me dieron vida, y mediante el amor y la adoración a Ti heredaré tu Reino.
Pero Dios no me contestó; pasó de largo como la niebla que tiende un velo sobre las distantes montañas.
Y mil años después volví a escalar la sagrada montaña, y volví a invocar a Dios, diciéndole:
–¡Dios mío!, mi supremo anhelo y mi plenitud, soy tu ayer y eres mi mañana. Soy tu raíz en la Tierra y tú eres mi flor en el Cielo; juntos creceremos ante la faz del sol.
Y Dios se inclinó hacia mí, y me susurró al oído dulces palabras. Y como el mar, que abraza al arroyo que corre hasta él, Dios me abrazó.
Y cuando bajé a las planicies y a los valles, vi que Dios también estaba allí.
Gibrán Khalil Gibrán
Cuando vayan mal las cosas
Como a veces suelen ir,
Cuando ofrezca tu camino
Solo cuestas que subir,
Cuando tengas mucho haber
Pero mucho que pagar,
Y precises sonreír
Aun teniendo que llorar,
Cuando ya el dolor te agobie
Y no puedas ya sufrir,
Descansar acaso debes
Pero nunca desistir.
Cuando todo esté peor, mas debemos insistir
Tras las sombras de la duda, ya plateadas ya sombrías,
pueden bien surgir el triunfo,
no el fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia
figurarse cuan cercano
puede estar el bien que anhelas
y que juzgas tan lejano,
lucha, pues por más que en la brega tengas que sufrir
Cuando todo esté peor, mas debemos insistir
Un estudiante una vez preguntó: “¿Cual es la diferencia entre un Hombre del Tao y un hombre pequeño?”
El maestro le respondió: “Es simple. Cuando el hombre pequeño se vuelve un estudiante, no puede esperar para correr a su casa y gritarlo a todos a todo pulmón. Cuando oiga las palabras del maestro, subirá a los techos de las casas y lo gritará a la gente. Cuando aprenda las enseñanzas del maestro, desfilará por el pueblo diciéndoles a todos acerca de su nuevo conocimiento”.
“Cuando el Hombre del Tao se vuelve un estudiante, en gratitud hará una reverencia con la cabeza. Cuando escuche las palabras del maestro, hará una reverencia con la cabeza y con los hombros. Cuando aprenda las enseñanzas del maestro, hará una reverencia hasta la cintura, y caminará calladamente a lo largo de la pared para que la gente no lo vea o lo note”.
Había una vez un conocido filósofo, escritor e investigador que se dedicó al estudio del Zen por muchos años.
El día en que finalmente alcanzó la iluminación, llevó todos sus libros al patio, y los quemó.
10 pasos para contactar con tu SER interior
Por Asoka Selvarajah
Cada uno de nosotros está conectado con lo Divino. El Ser Superior que está dentro de nosotros trasciende por mucho la comprensión de nuestras mentes conscientes. Este es el poder al que han accedido todos los grandes genios y maestros. También es el espacio de la magia y los milagros en nuestras vidas. Aquí están los pasos para hacer contacto:
1. El primer paso es CREER que tienes un Ser Superior con quién establecer comunicación!
Entonces ten la EXPECTATIVA de que esta comunicación mejorará cada día, conforme te enfocas diligentemente en el crecimiento interno. Sin estos dos pre requisitos esenciales, es difícil lograr cualquier cosa en la vida, incluso en el nivel físico. Estas dos cualidades son esenciales para el crecimiento interno. Así que establece una META para lograr contactar con el Ser Superior, revisa esa meta diariamente y mantén tu propósito con determinación hasta que el éxito sea tuyo.
2. Transforma Tu Visión del Mundo
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Mi tribu es de los bosques, del mar, de la montaña.
Mi tribu es de las nubes, del cielo y las estrellas.
Mi tribu es gente honesta con seres de otros planetas.
Mi tribu es visionaria de guerreros antiguos.
Mi tribu no es de aquí, pertenece a los cielos.
Mi tribu vino de muy lejos y es angelical.
Mi tribu tú la conoces porque es muy famosa.
Mi tribu se llama: Reino Celestial.
- Recibirás un cuerpo. Quizá te guste o lo odies, pero será tuyo por todo el periodo de tiempo que estés aquí.
- Aprenderás lecciones. Estarás inscrito en una escuela informal de tiempo completo llamada “vida”. Cada día en esta escuela tendrás la oportunidad de aprender lecciones. Te podrán gustar las enseñanzas o creerás que son irrelevantes y tontas.
- No hay errores, sólo aprendizaje. Crecer es un proceso de prueba, error y experimentación. Los experimentos “fallidos” forman parte del proceso al igual que los experimentos que a la larga “funcionan”.
- Una lección es repetida hasta que se aprende… Una lección te será presentada en diferentes maneras hasta que la aprendas. Una vez que la hayas aprendido, podrás pasar a la siguiente lección. Periódicamente, la lección se te volverá a presentar para ver si todavía la recuerdas.
- El aprender lecciones no termina. No hay ninguna parte de la vida que no contenga aprendizaje. Si estás vivo, habrá lecciones por aprender. Sí no hay lecciones que se presenten, muy probablemente habrás dejado de vivir.
- “Allá” no es mejor que “aquí”. Cuando tu “allá” se ha vuelto un “aquí”, simplemente tendrás otro “allá”. Éste nuevamente se verá mejor que “aquí”.
- Los demás son simples espejos de ti. No puedes amar u odiar algo de alguna otra persona, al menos que eso refleje algo que ames u odies de ti mismo.
- Lo que hagas de tu vida es cosa tuya. Cuentas con todas las herramientas y recursos que requieres. Lo que hagas con ellos es cosa tuya; la decisión es tuya.
- Todas tus respuestas se encuentran dentro de ti. Las respuestas a las preguntas de la vida se están dentro de ti. Todo lo que tienes que hacer es ver, escuchar y creer.
- Olvidarás todo esto. Esto es por sí mismo una lección.
Mucha gente ha oído hablar del remedio del rescate (rescue remedy), que es utilizado por todas las clases de gente para hacer frente a crisis y a emergencias diarias: La Princesa Anne y Elizabeth Hurley son dos de sus usuarios mejor conocidos. ¿Pero cuántos saben sobre los 38 remedios individuales de flor que son parte del mismo sistema curativo, un sistema inusual en que está dirigido a tratar las emociones en lugar de sus manifestaciones físicas?
El Dr. Edward Bach, MB, BS, MRCS, LRCP, DPH, era un bacteriólogo, patólogo y un homeópata bien conocido, cuya carrera lo llevó del University College Hospital al London Homoeopathic Hospital y a una práctica exitosa de la calle de Harley. Sus investigaciones ortodoxas culminan en una serie de vacunas orales que todavía se conozcan como los siete nosodes de Bach, pero aunque esta trabajo recibió gran aclamación, Bach mismo no estaba satisfecho. Él deseó sustituir las vacunas por el material de plantas que él se sentía sería más eficaz. Con este fin él comenzó a experimentar en 1928 con las medicinas hechas de las flores. Continue leyendo Curando las emociones con Flores de Bach
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